Si te gustan los postres suaves, este postre de vainilla y algarroba te va a encantar. Es una receta muy simple, hecha con ingredientes naturales, sin azúcar ni lácteos, ideal para disfrutar en cualquier momento del día.

Un postre fácil y natural
Este postre es una de esas recetas que se preparan en pocos minutos y sorprenden por su textura. Cómo lograr un sabor y textura tan sofisticado con apenas una fruta!
Lo mejor es que no necesitás cocinar ni usar batidora, solo una licuadora o procesadora. En menos de un minuto tenés un postre suave, con una textura a los postrecitos que comías cuando eras chica, pero sin azúcar, ni lácteos ni nada que te caiga mal.
Es una excelente opción para quienes buscan un snack o saciar las ganas de algo dulce con algo más que una simple fruta. Con este postre de vainilla estás comiendo fruta pero de una forma diferente. A diferencia del caqui, que suele ser más astringente, el pérsimon es más dulce, con una pulpa firme y suave, ideal para usar en postres como este.
Inspiración y cómo servir el postre de vainilla
La inspiración para este postrecito nació de esta receta que compartí el invierno pasado de flan de chocolate. Esta vez usando persimon en lugar de caqui y sin el paso extra de refrigerar para que quede bien cremoso.
Podés servirlo solo, en vasitos individuales, o acompañarlo con un poco de fruta fresca arriba: rodajas de banana, higos, frutos rojos o incluso una pizca de coco rallado.
Ingredientes
Estos son los ingredientes que necesitás para preparar el postre de vainilla y algarroba:
- Persimón: o caqui. El persimon es una variedad de caqui que no tiene el sabor astringente. En otoño e invierno abunda en España y desde que lo probé, es una de las cosas que más me gusta de la temporada de frío.
- Harina de algarroba: podrías omitirlo para un pudding 100% de vainilla. A mi me encanta el toque que le da la algarroba pero muchas veces también lo preparo sin este ingrediente y el sabor aunque es diferente, queda increíble también.
- Vainilla pura en polvo o extracto: elegí extracto de vainilla y no esencia porque esta última es artificial.
Las cantidades exactas están en la tarjeta de receta al final de la nota.
Cómo preparar el postre de vainilla y algarroba
- Preparar los ingredientes: elegí pérsimon maduros, de color anaranjado intenso y textura apenas suave. Cuanto más maduros estén, más dulce y cremoso quedará el postrecito.
- Procesar todo junto: colocá en la licuadora los pérsimon sin las hojas, la vainilla y la harina de algarroba.
- Licuar hasta obtener una mezcla homogénea: procesá hasta que la textura sea bien cremosa. Si tu licuadora no es muy potente, podés agregar una cucharada de agua para ayudar a integrar. Frená las veces que sea necesario para revolver todo y volver a procesar.
- Servir: pasá la mezcla un bowl o vasitos. Podés decorar con rodajas de fruta fresca, coco rallado o un toque extra de algarroba espolvoreada.
Tip: si querés una textura más firme, dejá reposar el postrecito en la heladera un par de horas antes de servir.

Sustituciones posibles
- Pérsimon: podés reemplazarlo por mango o banana madura, aunque el sabor será distinto. El pérsimon tiene una dulzura muy particular que combina perfecto con la vainilla.
- Vainilla: si no tenés vainilla pura, podés usar extracto o incluso un toque de canela para variar el sabor.
- Harina de algarroba: si no conseguís, podés probar con cacao, pero ya no sería la misma receta, ya que la algarroba aporta un perfil más suave y natural y es libre de cafeína.
Variaciones
- Más intenso: agregá una cucharadita extra de vainilla para un aroma más marcado.
- Postrecito marmolado: procesá la mitad de la mezcla con algarroba y la otra mitad sin, luego mezclá ambas para lograr un efecto marmolado.
- Versión helada: llevá el postrecito al freezer por una hora para una textura más parecida a un helado cremoso.
- Con toppings: frutas frescas, granola casera, coco rallado o chocolate de algarroba picado sin azúcar son excelentes opciones.
Equipo necesario
Solo necesitás una licuadora, procesadora o procesador de inmersión. Si usás licuadora, cortá los pérsimon en trozos pequeños para facilitar el proceso.
Unos frascos de vidrio o vasitos también ayudan a presentar el postre de forma linda y práctica.
Cómo guardar el postre de vainilla
Podés guardarlo en la heladera en un recipiente cerrado por hasta 3 días. Si lo preparás con anticipación, mantenelo refrigerado hasta el momento de servir.
También podés congelarlo para disfrutarlo como un postre helado. En ese caso, dejalo reposar unos minutos a temperatura ambiente antes de comerlo para que vuelva a estar cremoso.

Preguntas frecuentes
El persimon es una variedad de Caqui. Aunque se parecen, el pérsimon tiene una textura más firme y un sabor más suave, no es astringente. Podés usar caqui para esta receta. Y acá podés ver otra receta con caqui.
Sí, aunque la vainilla realza muchísimo el sabor del postrecito.
Es similar a un mousse o budín cremoso, suave y sin necesidad de cocción.
No, este postrecito se disfruta mejor frío, recién sacado de la heladera.

Postre de vanilla y algarroba
Equipment
- 1 Licuadora o procesadora
Ingredientes
- 3 pérsimon
- un poco de vainilla pura en polvo o extracto
- 3 cdas harina de algarroba
Elaboración paso a paso
- Preparar los ingredientes: elegí pérsimon maduros, de color anaranjado intenso y textura apenas suave. Cuanto más maduros estén, más dulce y cremoso quedará el postrecito.
- Procesar todo junto: colocá en la licuadora los pérsimon sin las hojas, la vainilla y la harina de algarroba.
- Licuar hasta obtener una mezcla homogénea: procesá hasta que la textura sea bien cremosa. Si tu licuadora no es muy potente, podés agregar una cucharada de agua para ayudar a integrar. Frená las veces que sea necesario para revolver todo y volver a procesar.
- Servir: pasá la mezcla un bowl o vasitos. Podés decorar con rodajas de fruta fresca, coco rallado o un toque extra de algarroba espolvoreada.





Dejá un comentario