La pizza fugazzeta siempre fue mi preferida por eso hoy te comparto mi versión sin gluten, sin lácteos y super saludable para que prepares tu propia pizza fugazzeta vegana con sólo 4 ingredientes.
Esta pizza vegana de cebolla caramelizada es ideal para cuando querés algo casero, rico y saciante, pero sin sentirte pesada después. Además, es una receta práctica: con pocos ingredientes, económica y perfecta para resolver una comida sin complicarte.
En pleno embarazo, se me estuvo antojando mucho comer pizza y así fue como se me ocurrió experimentar con esta masa y luego de probarla varias veces con salsa de tomate y este mismo queso, decidí crear mi propia fugazzeta.

Una fugazzeta diferente, pero igual de rica
A diferencia de la versión tradicional, esta pizza no lleva harina refinada ni queso ni aceites. La base se hace con papa y harina de trigo sarraceno, lo que la vuelve más nutritiva y fácil de digerir.
El relleno mantiene la esencia de la fugazzeta: mucha cebolla bien dorada, con ese sabor dulce y profundo que se logra cocinándola lentamente, sin azúcar agregada.
Y el “queso” es una crema casera de anacardos, suave y cremosa, que completa el plato sin necesidad de lácteos.
Al ser una pizza baja en grasas es mucho más saludable y liviana que cualquier otra versión que puedas encontrar.


¿Por qué te va a encantar esta pizza fugazzeta vegana?
- Es sin gluten, sin lácteos y sin ultraprocesados
- Tiene solo 4 ingredientes principales: papa, harina de trigo sarraceno, anacardos/castañas de cajú y cebolla.
- Es muchísimo más liviana que una pizza tradicional
- Aporta saciedad sin pesadez
- Es ideal para una cena simple y reconfortante
- Se digiere mucho mejor porque no tiene levadura, aceites, quesos veganos industriales ni premezclas comerciales.
Ingredientes que vas a necesitar
Para esta receta usamos ingredientes simples, accesibles y naturales:
- Papas: la base de la masa. Aportan textura, suavidad y hacen que la receta sea más liviana
- Harina de trigo sarraceno: le da estructura y crocantés a la masa sin necesidad de gluten
- Cebolla: protagonista absoluta del sabor en la fugazzeta
- Anacardos (castañas de cajú): para hacer el "queso" casero
Además:
- Sal marina
- Orégano

Paso a paso: cómo hacer esta pizza fugazzeta vegana
1. Preparar las papas: Pelar las papas, cortarlas en trozos y cocinarlas al vapor hasta que estén tiernas. Pisarlas en un bowl grande hasta obtener un puré suave.
2. Hacer la masa: Agregar al puré la harina de trigo sarraceno poco a poco y sal.
Mezclar y amasar hasta formar un bollo. Colocar la masa sobre papel antiadherente enharinado y estirar con las manos hasta formar una base redonda.
3. Prehornear: Llevar la base al horno precalentado a 200°C durante 15–20 minutos, hasta que esté firme y ligeramente dorada.
4. Cocinar la cebolla: Cortar las cebollas en tiras finas. Colocarlas en una olla con un chorrito de agua y sal. Cocinar a fuego medio hasta que el agua se evapore y la base comience a dorarse. En ese momento, agregar un poco más de agua para levantar los sabores del fondo. Repetir este proceso 3 o 4 veces hasta lograr una cebolla bien dorada, tierna y dulce. Reservar.
5. Preparar el queso vegano: Colocar los anacardos en una licuadora con agua y sal. Procesar hasta lograr una crema lisa. Pasar la mezcla a una olla y cocinar a fuego medio-alto, revolviendo constantemente, hasta que espese y tenga textura cremosa.
6. Armar la pizza: Sobre la base ya cocida, colocá primero el queso vegetal.
Mezclar la cebolla con el orégano y un poco de sal, y distribuirla por encima.
7. Hornear nuevamente: Llevar al horno unos minutos más (usar función pizza si tu horno tiene) hasta que todo esté caliente y ligeramente dorado.

Tips para que salga perfecta
- Cocinar la cebolla con agua en vez de aceite permite lograr sabor sin sumar grasa
- No te saltees el pre-horneado de la base: es clave para que no quede cruda la base.
- Si la masa está muy pegajosa, podés agregar un poco más de harina
- Si tu licuadora no es muy potente, remojá los anacardos/castañas de cajú en agua hirviendo por 30 minutos para que se ablanden. Esto te permitirá que se disuelvan por completo al procesarlas.
- Cociná bien el queso vegetal sin dejar de mezclar para lograr una textura más cremosa y espesa.
¿Cómo conservarla?
- En heladera: hasta 3 días en recipiente hermético
- Para recalentar: horno o sartén para recuperar la textura
- Podés congelarla aunque te recomiendo comerla recién hecha.
Preguntas frecuentes
No he probado cómo queda con otra harina con lo cual no puedo asegurarte cómo quedará pero me animaría a probar con harina de avena sin gluten.
Para hacer otro queso vegetal similar podrías usar una 1 taza de leche de almendras sin azúcar y agregarle 1 o 2 cdas de fécula de mandioca, mezclar y luego cocinar en la olla hasta espesar.
Sí, pero es importante cocinarla con calor sólo por debajo. Si tenés la opción de cocción de pizzas es ideal o sino ponerla en el piso del horno para que la base quede bien crocante.
Ua pizza más liviana, pero igual de disfrutable
Esta pizza fugazzeta vegana demuestra que se puede disfrutar de versiones más saludables sin resignar sabor. Es simple, casera y hecha con ingredientes reales, de esas recetas que podés repetir sin cansarte.
Ideal para una cena tranquila, para compartir o para esos días en los que querés comer algo rico pero que también te haga sentir bien después.

Pizza Fugazzeta Vegana
Ingredientes
- 2 papas (1 y ½ taza de puré de papas)
- ½ a ¾ taza harina de trigo sarraceno
- 2 cebollas grandes
- ½ taza anacardos/castañas de cajú naturales
- 1 taza agua
- ¼ cdita orégano
- sal marina
Instrucciones
- Preparar las papas: Pelar las papas, cortarlas en trozos y cocinarlas al vapor hasta que estén tiernas. Pisarlas en un bowl grande hasta obtener un puré suave.
- Hacer la masa: Agregar la harina de trigo sarraceno al puré poco a poco y sal. Mezclar y amasar hasta formar un bollo. Colocar la masa sobre papel antiadherente enharinado y estirar con las manos hasta formar una base redonda.
- Prehornear: Llevar la base al horno precalentado a 200°C durante 15–20 minutos, hasta que esté firme y ligeramente dorada.
- Cocinar la cebolla: Cortar las cebollas en tiras finas. Colocarlas en una olla con un chorrito de agua y sal. Cocinar a fuego medio hasta que el agua se evapore y la base comience a dorarse. En ese momento, agregar un poco más de agua para levantar los sabores del fondo. Repetir este proceso 3 o 4 veces hasta lograr una cebolla bien dorada, tierna y dulce. Reservar.
- Preparar el queso vegano: Colocar los anacardos en una licuadora con agua y sal. Procesar hasta lograr una crema lisa. Pasar la mezcla a una olla y cocinar a fuego medio-alto, revolviendo constantemente, hasta que espese y tenga textura cremosa.
- Armar la pizza: Sobre la base ya cocida, colocá primero el queso vegetal.Mezclar la cebolla con el orégano y un poco de sal, y distribuirla por encima.
- Hornear nuevamente: Llevar al horno unos minutos más (usar función pizza si tu horno tiene) hasta que todo esté caliente y ligeramente dorado.





Estefania dice
La hice! Salió super rica!!! A toda mi familia le encantó, Muchas gracias por la receta!!
Loli Alliati dice
Me alegro tanto!!! Gracias por compartirlo 🙂
Sandra dice
Hola, Lolli. Está muy buena esta pizza. Te consulto algo. Yo hago las pizzas mezclando fécula de mandioca a las otra harinas, ¿el resultado es el mismo?
Sandra dice
Hola, Lolli. Está muy buena esta pizza. Te consulto algo. Yo hago las pizzas mezclando fécula de mandioca a las otras harinas, ¿el resultado es el mismo?
Loli Alliati dice
Hola Sandra! Sí, por supuesto si agregás fécula de mandioca el resultado (mas que nada la textura de la masa) va a cambiar. En esta receta no es necesario agregarle nada!