Si hay un plato que siempre se siente especial pero que puede hacerse con muy pocos ingredientes es el risotto. Hoy te traigo una versión sin lácteos: un risotto de hongos vegano, sin gluten, sin grasa y hecho con solo 4 ingredientes.

Una receta reconfortante, sabrosa, cremosa, y lo mejor, completamente libre de ingredientes ultraprocesados. Es ideal para una comida de noche, cuando querés algo calentito, elaborado pero simple.
Una de mis formas favoritas de cocinar es justamente esta: elegir ingredientes naturales y preparaciones sencillas, que te permitan comer bien y rico. Este risotto es perfecto si estás buscando opciones livianas que se digieran bien, sin renunciar al sabor ni a lo reconfortante.
¿Qué ingredientes vas a necesitar?
Esta receta tiene poquitos ingredientes, pero todos muy sabrosos. Si nunca hiciste un risotto antes, no te preocupes: este método es simple y sale increíble.
- Hongos secos: yo usé hongos de pino secos, que son muy aromáticos. Los podés reemplazar por otra variedad de hongos secos como shitake o los que consigas. Al estar deshidratados, primero los hidratamos en agua caliente y ese líquido se transforma en un caldo casero que podés usar para el risotto o para cualquier otro plato.
- Arroz: yo usé arroz Doble Carolina, pero también podés usar arroz bomba o carnaroli que es el clásico de risotto. Son ideales para risotto por su forma redonda y alto contenido de almidón, lo que le da esa textura cremosa y pegajosa. Si querés una opción de risotto sin arroz, probá este risotto de quinoa.
- Cebolla y ajo: básicos para armar la base de sabor.
- Sal marina y agua caliente: no necesitás caldos comprados ni cubitos, el agua caliente y los hongos ya aportan todo el sabor que necesitás sin ingredientes ultraprocesados.
Y eso es todo. Nada de crema, manteca ni queso. Solo ingredientes reales que juntos se transforman en un plato sabroso y liviano.
Paso a paso: cómo hacer risotto vegano de hongos
- Hidratar los hongos secos
Colocá los hongos en un bowl y cubrilos con agua hirviendo. Dejalos reposar unos 20 a 30 minutos hasta que estén tiernos. Luego colalos y si querés reservá también el agua de remojo que podés usarla para la cocción. - Saltear la cebolla y ajo
Picá una cebolla y cocinala en una olla con un chorrito de agua (o aceite si preferís). Agregá una pizca de sal y cociná a fuego medio-bajo. Sumá un diente de ajo picado. Si la olla empieza a dorarse en el fondo, agregá un chorrito más de agua y raspá con la cuchara para incorporar ese sabor. - Agregar los hongos y el arroz
Picá los hongos ya hidratados y sumalos a la olla junto con el arroz. Remové todo para que se mezcle bien. - Cocinar lentamente, agregando agua de a poco
Agregá 1 taza de agua caliente (podés usar parte del agua de remojo de los hongos) y cociná revolviendo constantemente. A medida que el arroz va absorbiendo el líquido, agregá más agua (en total vas a usar unas 4 tazas). Revolver constantemente es clave para lograr esa textura cremosa característica del risotto. - Servir bien caliente
Una vez que el arroz está tierno y la mezcla bien cremosa, ya está listo. Servilo inmediatamente, bien calentito. Y a disfrutar!

Tips para que el risotto quede perfecto
- No laves ni remojes el arroz: queremos conservar todo su almidón, que es lo que le da esa textura cremosa natural.
- Usá agua caliente: para que no se corte la cocción del arroz cada vez que agregás líquido.
- Revolvé seguido: es clave para lograr esa textura final, evitar que se pegue y ayudar a que libere almidón.
- Podés usar parte del agua de remojo de los hongos: para potenciar el sabor de los hongos
- No te olvides de la sal: ajustar bien el punto de sal marca una gran diferencia en esta receta simple.
Ideas para complementar
Este risotto es riquísimo tal como está, pero si querés sumar un toque especial, estas ideas van perfecto:
- Perejil fresco picado al momento de servir
- Ralladura de limón: solo un poco, justo antes de servir, para darle un toque fresco y levantar el sabor.
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra: si no estás evitando las grasas, podés terminar con un chorrito de aceite de oliva
- Toque de tomillo seco o fresco: va muy bien con hongos, podés agregarlo al final de la cocción
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar hongos frescos en lugar de secos?
Sí, aunque el sabor será diferente. Los hongos secos tienen un sabor más profundo. Si usás frescos, usá una mayor cantidad y saltealos antes de agregar el arroz.
¿Se puede hacer con otro tipo de arroz?
Podrías hacerlo con arroz integral, pero no quedará tan cremoso y necesitará más tiempo de cocción. Lo ideal es un arroz de grano corto o medio, tipo Doble Carolina, bomba o carnaroli.
¿Cómo puedo guardar las sobras?
Guardalo en la heladera en un recipiente hermético por hasta 3 días. Para recalentar, agregá un chorro de agua y tu risotto a una olla y cociná hasta que vuelva a estar caliente y cremoso.

Risotto de hongos de pino
Ingredientes
- 1 taza hongos de pino deshidratados
- 1 taza arroz doble carolina
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 4 tazas agua o caldo
- sal marina
Instrucciones
- Hidratar los hongos en agua hirviendo por 20–30 minutos.
- Saltear la cebolla y ajo picados en una olla con agua o aceite y sal.
- Agregar los hongos picados y el arroz. Mezclar bien.
- Ir incorporando el agua caliente de a poco, revolviendo constantemente, hasta que el arroz esté tierno y cremoso.
- Servir inmediatamente y disfrutar.





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