Un smoothie bowl de espirulina cremoso y refrescante, con banana congelada, un toque de vainilla y pistachos crocantes. Ideal para un desayuno fácil y delicioso.
Procesar la base: Colocar las bananas congeladas en una licuadora potente o procesadora de alimentos y procesar hasta lograr una textura cremosa como un helado. Si la máquina tiene dificultad, podés ir frenando para mezclar con una espátula.
Agregar la espirulina y la vainilla. Y procesar un poco más hasta obtener una mezcla bien cremosa y homogénea.
Servir y decorar: Pasá la mezcla a un bowl y agregá los toppings que más te gusten. En este caso, usé pistachos para un toque crocante.
Vídeo
Notas
*Para congelar las bananas, pelalas, y colocalas en un recipiente apto para el freezer. Llevalas al freezer por al menos 5 horas. Podés congelar bananas en cantidad para toda la semana.Tip: Para un smoothie bowl aún más espeso, evitá agregar líquidos. Si necesitás ayuda para procesarlo, usá una mínima cantidad de leche vegetal, agua o agua de coco.