Lavá, pelá y cortá las papas en rodajas de 2 cm de espesor aproximadamente. Colocalas en una olla con abundante agua y cociná hasta que puedas pincharlas fácilmente con un tenedor. Retiralas del agua y dejalas enfriar.
Para preparar el relleno, picar la cebolla y los hongos.
Colocá la cebolla en una cacerola con un poquito de agua y sal y salteá por unos minutos hasta que esté tierna. Si es necesario agregá un poco más de agua para evitar que se pegue.
Agregá los hongos picados, apagá el fuego o bajalo al mínimo y tapá para que éstos se cocinen con el calor residual.
Con un tenedor o pisapapas, pisá las papas hasta obtener un puré. Agregá sal, pimienta, ajo en polvo y la fécula de mandioca. Amasá con la ayuda de tus manos para obtener un bollo.
Dividí el bollo de papa en 5 partes. Con una parte de la papa formá un bollito y aplastalo sobre la palma de tu mano. Colocá una cucharada de la cebolla y hongos en el centro y con cuidado cerrá para que el relleno quede atrapado en el centro. Dale forma circular y colocalo en una placa para horno con papel manteca.
Repetir este proceso con el resto de los bollitos.
Agregar unas gotas de aceite por encima de las croquetas y distribuilas con el dedo sobre la superficie de las croquetas.
Llevá al horno a 220C por 20-30 minutos hasta que estén doradas.