Esta limonada de menta y jengibre es una bebida fresca, llena de sabor y fácil de hacer. La combinación perfecta entre la acidez del limón, el toque aromático del jengibre y la frescura de la menta, es la opción perfecta para los días de calor.
Endulzante: dátiles, miel o sirope de arce (opcional)
Instrucciones
Lavar los limones, pelarlos quitando la parte blanca. Cortar en trozos y quitar las semillas. Colocar en el vaso de la licuadora.
Pelar un pedacito de jengibre y cortar una rodaja del tamaño de una moneda. Agregar al vaso de la licuadora.
Lavar las hojas de menta y colocarlas en el vaso de la licuadora. Agregar 3 tazas de agua fría y el endulzante, en caso de usar. Si usas dátiles para endulzar, acordate de sacarles el carozo antes de agregar a la licuadora.
Licuar muy bien por unos segundos.
Pasar a una botella o jarra a través de una bolsa de tela o colador para filtrar la pulpa y agregar el resto del agua hasta completar 1 litro. Si preferís podés dejar la pulpa. Y ya está lista para servir.